Peeling enzimático Renová tu Piel durante todo el año en Siempre Bella

Peeling enzimático

 

Peeling enzimático, una alternativa natural para renovar la piel sin efectos secundarios

No roza la piel como los peelings mecánicos ni daña las células vivas como los químicos. Tampoco lleva aparejado algún tiempo de recuperación.

Sin embargo, el peeling enzimático sí es capaz de acelerar el proceso de exfoliación natural, al ayudar a la piel a deshacerse de las células muertas, limpiar los poros y mejorar su textura y elasticidad.

Al no contener ningún tipo de ácido, el peeling enzimático deja el PH de la piel equilibrado, por lo que no tiene efectos secundarios y está recomendado para prevenir reacciones alérgicas y sequedad en la piel. Sus beneficios son múltiples.

Mejora la textura de la piel y su tono, elimina o exfolia las células muertas, alivia la sequedad, estimula el crecimiento de nuevas células, no daña la piel, reduciendo el enrojecimiento, aumenta la oxigenación, reduce la exposición a toxinas, limpia los poros y evita la formación de espinillas y la apariencia escamosa de la piel.

Todo el año

 

El peeling enzimático es uno de los tratamientos de exfoliado más suaves que existen, por lo que suele indicarse para las pieles más sensibles, oscuras o incluso con acné. Este tipo de exfoliación se basa en el uso de productos naturales como aloe vera, calabaza, ananá y otras frutas, cuyas enzimas vegetales son capaces de penetrar la piel, deshaciendo las uniones existentes entre las células muertas y haciendo que se desprendan sin dañar las células vivas. Así facilita la renovación cutánea con importantes ventajas respecto de otros productos destinados a la exfoliación de la piel.“El peeling actuará a un nivel profundo y no superficial. Además, si hay bacterias en la superficie y se coloca un producto que va a actuar y puede provocar algún tipo de lesión la bacteria se va hacia adentro y se puede formar un grano infectado”, advierte. Para poner los productos se usan esponjas marinas para piel sensible y se hacen con ellas suaves maniobras circulares y hacia afuera sobre todo en la nariz, el mentón y la frente.

“El tamaño del poro va a determinar la cantidad de sebo que salga, por eso es importante reducirlo. Los tónicos son para reducirlos porque su principal función -esencial para el cuidado de la piel- es neutralizar los activos de los limpiadores como los ácidos láctico, cítrico y salicílico que son todos naturales y por ello no pican ni arden”, señala. Saca la gelatina del dermopulido pulverizando un tónico sobre el rostro, lo que provoca un shock en la piel, que se contrae para reducir el tamaño de los poros.

“Es el producto más noble porque el cloro del agua con la que nos lavamos la cara contiene antibacteriales que destruyen la protección natural de la piel y el tónico la devuelve”, explica.

Después coloca el producto para el peeling. El grosor de la capa que se aplique lo va a determinar la experta, dependiendo del espesor y daño en la piel. Lo mejor de este peeling es que contiene alfahidroxiácidos, que pueden permanecer diez minutos sobre el rostro sin arder ni picar.

“Al colocarlos se está produciendo un incendio cuyo grado lo determina uno. Los receptores químicos empiezan a mandar señales a la parte interna de la piel, que envía agua para apagar el incendio. Por eso con los días se ve mejor la piel porque el cuerpo manda reservas para hacer un manto nuevo”, ejemplifica.

Para retirar el peeling enzimático hay que enjuagar la piel con agua fría y tras secarla, aplicarle una buena crema hidratante.

Es recomendable no exponer el producto directamente al sol y alejarlo de fuentes de calor para preservar la actividad de las enzimas. La precaución principal es no colocarlo sobre eczemas ni heridas abiertas.

El peeling enzimático puede ser usado en la cara, cuello, escote, manos y otras áreas del cuerpo.

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